-------------------Pegarle a un maestro------------
PARA DIFUNDIRLO POR TODO EL PAIS, POR QUE HOY TODOS SOMOS CARLOS FUENTEALBA Lo sabe un chico de cuatro años, de salita celeste, que ni siquiera todas las materias que aunque sea la edad de desacuerdo con lo que el razón o no tenerla. que lo aprendan por las como loros hasta lo reciten de memoria y ellos y los que los los de ahora, los del año que aprendan lo que saben los adolescentes de los tutores o encargados, con comprendan, resalten, retengan este están distraídos, LOS MAESTROS SON SAGRADOS.
PEGARLE A UN MAESTRO
sabe hablar correctamente.
Lo sabe un chico de seis años, que ni siquiera sabe escribir.
Lo sabe un chico de doce años, que desconoce
le deparará el secundario.
Lo sabe un adolescente de diecisiete años,
las confusiones, la edad en la que nada se sabe con certeza.
Lo saben sus padres.
Lo saben sus abuelos.
Lo sabe el tutor o encargado.
Lo saben los que no tienen estudios completos.
Lo sabe el repetidor.
Lo sabe el de mala conducta.
Lo sabe el que falta siempre.
Lo sabe el rateado.
Lo sabe el bochado.
Lo sabe hasta un analfabeto.
No se le pega a un maestro.
No se le puede pegar a un maestro.
A los maestros no se les pega.
Lo sabe un chico de cuatro años, de seis, de doce, de diecisiete,
lo saben los repetidores, los de mala conducta, los analfabetos,
los bochados, sus padres, sus abuelos, cualquiera lo sabe, pero no
lo saben algunos gobernadores.
Son unos burros.
No saben lo más primario.
Lo que saben es matar a un maestro.
Lo que saben es tirarles granadas de gas lacrimógeno.
Lo que saben es golpearlos con un palo.
Lo que saben es dispararles balas de goma.
A los maestros.
A maestros.
Lo que no saben es que se puede discutir con un maestro.
Lo que no saben es que se puede estar en
maestro dice o hace.
Lo que no saben es que un maestro puede tener
Pero no se le puede pegar a un maestro.
No se le pega a un maestro.
A los maestros no se les pega.
Y no lo saben porque son unos burros.
Y si no lo saben que lo aprendan.
Y si les cuesta aprenderlo que lo aprendan igual.
Y si no lo quieren aprender por las buenas,
malas.
Que se vuelvan a sus casas y escriban mil veces en sus cuadernos lo
que todo el mundo sabe menos ellos, que lo repitan
que se les grabe, se les fije en la cabeza,
no se lo olviden por el resto de su vida;
sucedan, ellos y los demás gobernadores,
próximo y los sucesores de los sucesores,
los chicos de cuatro años, de seis, de doce,
diecisiete, los rateados, los bochados, los analfabetos, los
repetidores, los padres, los abuelos,
o sin estudios completos:
Que no se le pega a un maestro.
No se le puede pegar a un maestro.
No debo pegarle a un maestro.
A los maestros no se les pega.
Sepan, conozcan, interpreten, subrayen,
razonen, interioricen, incorporen, adquieran,
concepto, aunque les cueste porque siempre
presten atención y métanselo en la cabeza:
Por Mex Urtizberea
Para LA NACION
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